Nuestra obra representa un hermoso retrato sobre un fondo neutro. La dama, de expresión elegante, mira directamente al espectador. Viste un rico vestido profusamente adornado con joyas, bordados y finas transparencias, ejecutadas con gran maestría.
La gama cromática empleada es austera y refinada, dominada por el negro y el blanco, con delicados detalles ornamentales en rojo que aportan contraste y riqueza visual al conjunto.
Se trata de un retrato de medio cuerpo que, gracias a la postura de la dama, nos permite apreciar sus altas maneras, revelando su pertenencia a una clase social elevada.