Jan Looten

Destacado pintor holandés especializado en paisajes

Jan Looten, hijo de Laurens Jansz Loten, fue un reconocido paisajista holandés. En 1643 contrajo matrimonio en su ciudad natal, Ámsterdam, con Catelijntje Harmans. Viajó posteriormente a Inglaterra y, en 1669, se sabe que se instaló en Londres, donde realizó numerosos paisajes para el rey James II de Inglaterra.

Seguidor de Jacob van Ruysdael (1628–1682), Looten recibió una fuerte influencia de su estilo compositivo. En sus escenas, generalmente grandes parajes boscosos, llanuras extensas o terrenos ligeramente abruptos, los distintos planos compositivos juegan un papel clave. Sus obras están pobladas de árboles que generan una gran profundidad visual. Repetía con frecuencia un mismo esquema: caminos que discurren junto a ríos en calma, cabañas y zonas rurales llenas de vida, al más puro estilo de los paisajistas holandeses del siglo XVII.

Las tonalidades predominantes son fuertes y oscuras, lo que produce bellos efectos de claroscuro. Entre los paisajistas holandeses del siglo XVII era habitual colaborar con otro artista para la realización de las figuras. En el caso de Looten, contó en varias ocasiones con la intervención del prestigioso Johann Lingelbach (1622–1674).


Bibliografía

  • W. Bernt, The Netherlandish Painters of the Seventeenth Century, Phaidon, 1970, Vol. I, p. 73.
  • All the Paintings of the Rijksmuseum in Amsterdam, p. 353.
  • U. Thieme y F. Becker, Allgemeines Lexikon der bildenden Künstler: von der Antike bis zur Gegenwart, 1929, vol. 23, p. 369.
  • A. Bredius, Künstler-Inventare: Urkunden zur Geschichte der holländischen Kunst, 1970, p. 426.
  • O. Millar, The Tudor, Stuart and Early Georgian Pictures in the Collection of Her Majesty the Queen, London, 1969, I, pp. 155–156, nos. 413–416.

Procedencia

  • Colección privada, Viena.

Museos

Existen obras de Jan Looten en las colecciones de museos de varias ciudades, entre ellas:

Ámsterdam (Rijksmuseum) – Hamburgo (Hamburger Kunsthalle) – Róterdam (Boijmans Van Beuningen) – Madrid (Museo del Prado) – Hillerød (Museo Nacional de Historia) – Copenhague (National Gallery) – Kaluga (Museo de Bellas Artes) – Haarlem (Museo Frans Hals).


Nota

Se trata de una obra muy representativa dentro del repertorio del artista: un paraje boscoso lleno de árboles en tonos verdes y marrones terrosos. Un camino cruza la escena y por él transitan campesinos acompañados de sus animales —cabras y vacas— representados con gran detallismo y realismo.

El cielo azul aporta una atmósfera luminosa que contrasta con el claroscuro provocado por la zona boscosa. Las hojas de los árboles están trabajadas mediante pequeñas manchas de color aplicadas con gran maestría, creando una sensación de frondosidad y verdor gracias al puntilleo característico del pintor.

En primer plano aparece un árbol seco, sin hojas, que muestra su tronco desnudo y nos invita a reflexionar sobre lo efímero de la vida, un mensaje muy habitual en la pintura del Siglo de Oro holandés.