Gracias a un tríptico dedicado a la Adoración de los Magos, hallado en la antigua capilla del hospital de Santa Anna-Hofje en Leyden, Georges Marlier —el mayor experto en Pieter Coecke van Aelst y su taller— define un estilo específico en la forma de dibujar los rostros y las actitudes de los personajes. Reúne bajo el nombre de «Maestro de Santa Anna-Hofje» un grupo de obras que comparten las mismas características técnicas.
El Maestro de Santa Anna-Hofje ha sido considerado colaborador directo del pintor Pieter Coecke van Aelst, especialmente vinculado con la familia real española durante el siglo XVI, ya que ostentaba el título de pintor oficial del emperador Carlos V desde 1534. Su obra se encuentra con frecuencia en colecciones españolas, y el prototipo de las Vírgenes devocionales demuestra la cercanía del artista con su maestro principal.
Mattias Díaz-Padrón coincide en su investigación con Georges Marlier y apoya esta hipótesis, enriqueciendo la obra de este autor con nuevas pinturas halladas en colecciones españolas.
Por ejemplo, el tríptico de la colección Damar debe atribuirse al citado Maestro de Santa Ana-Hofje, llamado así por un tríptico de la capilla del Asilo de Santa Ana en Leiden. Este tríptico de Leiden es, de hecho, uno de los pocos retablos que sobrevivieron a los fuertes estallidos iconoclastas de 1566 y aún se conserva in situ.